Pasillo para aguas, aves y vientos
Ediciones Libertarias/Prodhufi, Madrid, 1993

 

Este trabajo versa sobre la inspiración y las múltiples formas con las que puede apresarse la belleza. El lenguaje sería el pasillo por el que podrían transitar los distintos símbolos representativos, que adquirirían la forma de aguas, aves y vientos. Diversos apartados conforman el libro. El primero se refiere a los signos de la belleza emergente, que esperan el pincel o la pluma para ser convertidos en lenguaje. El segundo abarca otras manifestaciones de belleza: el brillo de la luna, la mujer como silueta llena de misterio, la caricia de la lluvia, la pasión por la vida, la escritura, etc. Estas formas de belleza se materializan en elementos concretos: estatua, melodía, poema o la lenta escritura de la nieve sobre los cristales. El tercer apartado resume todo lo que queda cuando los signos de belleza desaparecen (soledad, melancolía, quizás un átomo de eternidad) y sólo permanece la huella o la cicatriz del tiempo. Lenguaje ya muy depurado, con musicalidad y ritmo interior. Poemas cortos en extensión, con versos medidos y cuidados, y formas estróficas que utilizan los espacios en blanco para modular pausas y silencios.         

 

Es incorpóreo, pero puede ser pétalo.
Es invisible, mas pudiera
cuajar como relámpago.

Una letra es de nieve
que puede diluirse o romper un cristal,
o manchar con su sangre los símbolos blancos.

 

Silencio que late.
Emoción que tiembla.

 

Fugaz ala de pájaro.

 

 

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